domingo, 18 de agosto de 2019
Lacunza
En un desayuno que tuvo al flamante ministro de Hacienda como anfitrón, delinearon cuáles serán las acciones de trabajo. También se reunió con Nicolás Dujovne y Guido Sandleris.
Bonari, Katz, Gismondi y Rabasa fueron algunos de los presentes (Prensa Ministerio de Hacienda). Bonari, Katz, Gismondi y Rabasa fueron algunos de los presentes (Prensa Ministerio de Hacienda).
Lacunza con Sandleris, en reunión íntima. Lacunza con Sandleris, en reunión íntima.
El flamante ministro dialogó con su antecesor, Nicolás Dujovne. El flamante ministro dialogó con su antecesor, Nicolás Dujovne.
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Por Crónica
El designado ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, reunió a su equipo económico este domingo en un desayuno en su casa para comenzar a delinear las acciones de trabajo, previo al encuentro que mantendrá con el presidente de la Nación, Mauricio Macri.
En el desayuno estuvieron presentes Damián Bonari (su reemplazo en la cartera económica bonaerense, tal como lo dispuso la gobernadora María Eugenia Vidal), Sebastián Katz, Milagros Gismondi y Pedro Rabasa, entre otros.
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Además a lo largo de la jornada mantuvo encuentros con el ex ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y con el titular del Banco Central de la República Argentina, Guido Sandleris.
El encuentro fue en la casa de Lacunza, durante las primeras horas de la tarde, y se produjo previo a la llegada de una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que auditará las cuentas nacionales, para autorizar el desembolso de unos US$ 5.300 millones.
La próxima misión del FMI debería llegar en los próximos 15 días a Buenos Aires para revisar el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias comprometidas en el segundo trimestre, las cuales se cumplieron con cierta holgura.
Ante esto, la mirada estará puesta entonces en si el Gobierno podrá cumplir con la meta de alcanzar equilibrio fiscal para este año, o un déficit de menos de un punto del PBI, luego de las medidas anunciadas que implican el diferimiento en el pago de varios impuestos, o la rebaja de Ganancias.
El próximo desembolso en torno a los US$ 5.300 millones debería llegar para mediados de septiembre, y permitir aliviar la situación financiera en medio de las elecciones de octubre.
Éste es el último gran desembolso que tiene previsto por el FMI en el acuerdo alcanzado en septiembre del año pasado por US$ 53.000 millones, que permitieron refinanciar la deuda argentina.
Luego está previsto que lleguen a razón de US$ 1.000 millones trimestrales hasta mediados de 2021.
Lacunza y Sandleris mantienen una buena relación personal ya que trabajaron juntos en la provincia de Buenos Aires a comienzos de la gestión de María Eugenia Vidal.
Hernán Lacunza llega al Gobierno en su hora más crítica
Convocado de urgencia tras la renuncia de Dujovne deberá contener la presión electoralista de Macri, que parece dispuesto a lo que sea para seguir en carrera por la reelección.
Las crisis políticas devoran funcionarios, producen cambios de rumbo, obligan a decisiones extraordinarias. Hace una semana el sistema político vivió un terremoto inesperado que modificó el balance de poder, desdibujó el calendario electoral y generó una aceleración de los tiempos para los principales actores económicos y sociales. Una simple elección primaria que parecía casi irrelevante se convirtió de pronto en un hecho político de enorme envergadura y con múltiples consecuencias.
Por un lado, quedó debilitada la autoridad presidencial por los 15 puntos separan a Mauricio Macri de Alberto Fernández. Por otro, la economía quedó en el centro de la polémica por el impacto electoral del duro ajuste fiscal y monetario implementado en el contexto del acuerdo con el FMI. Por eso quedó tan debilitada la figura de Nicolás Dujovne, factótum y garante de esas medidas, que tras su renuncia fue reemplazado por Hernán Lacunza.
La renuncia de Dujovne: cambiar por cambiar vs cambiar para cambiar
Finalmente esta semana el peso volvió a caer otro 23%, aumentó el riesgo país y se paralizó la actividad económica a pesar (o como resultado) de un paquete de medidas económicas conceptual e ideológicamente contradictorias a lo que el Presidente y su gobierno habían defendido antes y durante toda su gestión.
Por eso la salida de Dujovne resultaba impostergable. Si la autoridad de Macri había quedado cuestionada luego de (y por) la contundente derrota electoral, la suya lucía totalmente diluida. Luego de insistir con su renuncia, el Presidente comprendió que una cara nueva podía oxigenar mínimamente a su alicaído gabinete y contribuir a descomprimir la difícil situación.
Sus dos socios políticos más importantes no sólo coincidían con ese diagnóstico, sino que habían acordado entre sí quién debía ser el reemplazante. En efecto, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta fueron fundamentales en promover la figura de Lacunza como eventual reemplazante de Dujovne. Ambos lo habían conocido a partir del 2011, cuando el ahora flamante ministro de Hacienda se incorporó al Banco Ciudad. Vidal luego le confió a partir del 2015 la más que difícil tarea de manejar las finanzas de la Provincia.
De gran solvencia teórica y experiencia empírica, conocido por su cordialidad y temperamento calmo y afable, Lacunza entiende mucho de política y aparece en principio como una figura ideal para esta coyuntura tan compleja. Tendrá que calmar a los mercados y asegurar que continúan los desembolsos acordados con el FMI, a pesar del relajamiento de las pautas originalmente pautadas de déficit fiscal y emisión cero.
Asimismo deberá contener la pulsión electoralista de Macri y sus estrategas de campaña quienes, ante la desesperación de una virtual derrota, parecen dispuestos a ser lo que sea para mantener una pequeña luz de esperanza de cara a las elecciones generales del próximo 27 de octubre. Finalmente, y esto es tal vez lo más importante, deberá coordinar con los referentes económicos de Fernández algunos criterios mínimos para navegar esta larga transición. Tiene la cintura política, el compromiso y la templanza para lograr estos objetivos, pero no la tiene nada fácil. Por su bien, pero sobre todo por el del país, ojalá tenga muchísima suerte. La habrá de necesitar.
sábado, 17 de agosto de 2019
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