viernes, 5 de octubre de 2018
Hermoso volver a verlo Lambert.
Le diré mi amigo, que suceden cosas absolutamente distintas a las normales en mi cabeza. Continúo recordando aquellos días de poética resumida en un abrazo a mis Piratas amigos. Que épica! durante esos casos, en que solo blandiendo mi espada, determinaba la cochina vida de un viejo lobo de mar bajo la bandera Inglesa.
Lo nuestro era amor puro, las monedas de oro solo servían para llenar nuestras reservas de alimentos y el brandy que jamás ha de faltar. Recuerda Lambert las historias vividas?, claro Capitán, replicaba el loro verde y amigo.
Pues han de saber ustedes que un barco Pirata nunca salen a la mar sin un loro amigo, el me habla en un francés poco democrático y ambiguo. Es un padre que abandono sus polluelos a cambio de ser libre con nosotros, el mar lo enamora y lo disfruta como cada uno de nosotros. Hemos transcurrido mil madrugadas enamorados del de mar y sobre el la brillantez de las estrellas, una mesa, el poeta del amor León de La Vid y la búsqueda eterna de ese amor perdido en su adolescencia. Pero por más que duela, su ámbito es una guarida de sanguijuelas ese territorio plagado de mugre y mentira. En fin siempre tendrá con quien dialogar sobre sus pesares. Y nuestro mejor y más saludable amigo, “El Fantasmita”, que se encuentra dispuesto a regresar a sus amoríos.
Nuestro amigo es un amante único en su tipo, sabe ingresar en los lechos de mujeres desprevenidas mientras las focas de sus maridos roncan, como animal en celo. El celo lo aportan ellas necesitan sentir un cuerpo masculino, pero este no es exactamente lo que ella sueña. Más cuando las manos de nuestro amigo comienzan a trabajar, ellas comienzan a temblar, el volumen del sexo aumenta, ya son los labios que recorren todo un cuerpo tembloroso; nuestro amigo concluye la función a toda orquesta y segundos antes que la bestia que duerme cerca de la dama se despierte sobresaltado, se escapa por la ventana robándose los perfume que de ella emanaron.
Pues esto somos Piratas y pertenecemos a sueños extinguidos, calamitosos seres peligrosos, pero fieles con nuestros amigos. Quizás no existamos, quien dice que todo lo que hemos vividos es solo un sueño; pero seremos soñadores definitivamente por más que no les guste a los demás.
León continuara buscando al amor eterno pues el amor existe, se encuentra escondido por el Dios sin madre, ese que se empecina en cambiar el destino de aquellos que desean estar juntas. Quien les habla seguirá disfrutando de la paz que se ganó peleando cuerpo a cuerpo con el enemigo. Hoy debería comenzar una nueva saga de la historia, me gusta describir la valentía contra la basura que encuentro caminando por estos lares.
Mi espada esta limada y cortante, cabezas pueden irse al piso todavía, a medida que obtenga la respuesta de mis compañeros de aventura, lo hare.
Santiago Luis Demaria
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